Muerte de Carlos Menem

Muerte de Carlos Menem

El gobierno de Carlos Saúl Menem desguazó el estado argentino, entregó los fondos de jubilación y dio nacimiento a la corrupción estructural en la Argentina. Todo apoyado en el terror a la vuelta a la hiperinflación y el hechizo de la convertibilidad. Menem fue la continuidad del plan económico liberal de la dictadura y la verdadera causa del estallido económico y social del 2001. Fue elegido diciendo que iba a gobernar para los pobres y lo hizo aliado de Alsogaray y Bunge & Born. No se construye democracia sin memoria.
La reforma educativa de los noventa destruyó la escuela pública de la que estuvimos orgullosos por décadas y todavía no pudimos recuperarnos. Nos quedamos sin ferrocarriles y nos inundamos de Cuatro por Cuatro, jet set y cocaína. Es el presidente de los indultos.
La sociedad fue rehén del terror a volver a la hiperinflación que había hecho estallar al gobierno radical y de los créditos y las cuotas en dólares que le hicieron vivir un efímero paraíso de consuo primero para ser después una soga al cuello. La corrupción y la estética fueron parte del problema. Pero fue el modelo neoliberal y la convertibilidad lo que cambió la estructura social y económica de la Argentina. Por eso los políticos se fueron, pero los economistas siguieron en el gobierno de la Alianza y del Macrismo.
Entiendo el protocolo y la necesidad de ser políticamente correctos. Yo crecí denunciando y combatiendo a quien tuvo el poder hegemónico más grande en democracia, traicionó el contrato electoral y nos sumió en una crisis de la que aún no terminamos de salir. No voy a cambiar hoy.
La muerte de personajes políticos tiene muchas dimensiones: Debe haber empatía y respeto hacia los seres queridos, un protocolo para cumplir desde el Estado y una visión histórica que recordar.
En este sentido la muerte de Menem nos trae a la memoria los noventa, una década trágica. El mundo del Consenso de Washington, Reagan y Thatcher al que el riojano de patillas y poncho adhirió con fervor. Mientras inundaba el país con dólares para un sector privilegiado, la mayoría de la población perdió el empleo. Se paseaba en la Ferrari colorada después de firmar el indulto a los militares. Pizza con champagne y ollas populares en las calles.
En definitiva, un presidente de la democracia que rompió en forma descarada el contrato electoral y destruyó la estructura económica de la Argentina